Archivos Mensuales: diciembre 2009

Resoluciones de Año Nuevo

Siguiendo el ejemplo del profesor Sam Shah, y de muchos otros, aquí están mis propósitos de año nuevo en cuanto a mi labor docente se refiere:

  1. Mejorar en mis hábitos de trabajo y llevar un registro. Esto es alrededor de 30 propósitos en uno, pero estaré comentando acerca de ello, si Dios quiere, en este espacio.
  2. Tomaré algunos minutos después de cada clase para revisarlas después de que las he enseñado, y aprender de mis errores.
  3. Tener mucho más contacto con un ex-profesor mío que labora en la misma institución que yo. Él es el encargado de capacitar a los demás maestros. Es, por así decirlo, el maestro de los maestros. De esta manera, espero aprender lo más que pueda de él acerca de cómo impartir clases.

Espero poder cumplir con todo esto.

Las últimas 21 horas peor invertidas en lo que llevo de vida

La semana del 7 al 14 de diciembre (excepto el domingo 13) tuvo lugar en la preparatoria de la institución donde laboro algo denominado Plan Piloto, que consistió en impartir asesorías a los alumnos con bajo promedio en matemáticas, química y español, que habían ingresado con promedio bajo de sus escuelas de origen, y que eran de nuevo ingreso a nuestra prepa. Todo esto, para prepararlos para presentar los exámenes finales. Yo estuve encargado de impartir las asesorías de matemáticas.

Dichas asesorías estaban divididas en tres grupos: Matemáticas I (primer semestre), Matemáticas III (tercer semestre) y Cálculo Diferencial (quinto semestre), cada uno con sesiones de tres horas cada día.

Las sesiones me parcecieron muy buenas, ya que los alumnos de los grupos de Matemáticas I y Cálculo Diferencial se mostraron interesados y participativos. Todos ellos con ganas de aprovechar estas sesiones. Lamentablemente, los alumnos de Matemáticas III fueron la excepción.

Estos alumnos faltaron a varias sesiones, y cuando se dignaban a hacer acto de presencia, no ponían atención a la explicación. Algunos estaban confiados en que, según ellos, ya sabían los temas porque habían resuelto algunos ejercicios (y, según pude observar, mal resueltos), además, cuando les preguntaba algo, muchas veces no podían contestar o lo hacían incorrectamente. Algunos, incluso, llegaron a encender sus laptops para jugar en ellas. Otros ni siquiera se esforzaban, ya que, por lo que alcancé a escuchar, necesitaban más de 100 (en una escala de 0 a 100) para aprobar el curso.

Definitivamente, los alumnos deben QUERER aprender, ya sea por interés en la materia, o, al menos, para aprobar el curso. No se puede hacer mucho por alguien que está empeñado en no aprender.

Hay algo que me molesta aún más. Dos de mis alumnos tutoreados, integrantes del equipo femenil de basquetbol, los cuales he mencionado anteriormente, que me parecen alumnas excelentes, pudieron haberse beneficiado si pudieran haber tomado dichas sesiones. Lamentablemente, no calificaban para dicho programa, ya que tenían buen promedio de sus escuelas de origen. Estoy seguro que hubieran apreovechado la ayuda al máximo. Todo esto es realmente frustrante.

Cómo introducir Diferenciales

El siguiente semestre enero-mayo de 2010 estaré impartiendo el curso de Cálculo Integral.

Iniciaré la primera semana del curso con un repaso de factorización, identidades trigonométricas y evaluación de las seis funciones trigonométricas básicas.

Para la segunda semana del curso empezaré a estudiar los temas del Programa Analítico de la institución donde laboro. El primer tema es Diferenciales.

Así, me asalta la pregunta, ¿cómo introducir el tema de Diferenciales? ¿Con un problema de aplicación, o con la clásica presentación de una curva f(x), y dx y dy?

Lo que sí estoy seguro es que, antes de iniciar con la primera clase del tema, les haré ver antes el siguiente video, a manera de introducción.

Las sugerencias y comentarios son, por supuesto, bienvenidos.

El buen uso de las redes sociales

Hace ya un poco de tiempo, que tengo una cuenta en la red social Facebook.

Parte de mis contactos de Facebook son antiguos compañeros de mi escuela preparatoria, pero la mayoría son alumnos míos.

Recientemente he estado entrando a mi cuenta de Facebook un poco más de lo habitual. Desde que creé un álbum con fotos de la graduación de algunos de mis alumnos este mes de diciembre y un reconocimiento que me dio la institución donde laboro como Profesor Excelente este semestre, he estado recibiendo comentarios a las fotos de dicha graduación, y lo que más me ha gustado, comentarios con felicitaciones de exalumnos.

El revisar los perfiles de algunos de mis alumnos me ha hecho pensar en las implicaciones de este tipo de comunicación, desde las distracciones que les pudieran generar, hasta ver cómo algunos de mis alumnos agregan como amigos a desconocidos. Incluso, he visto publicaciones en los muros de algunos donde estas personas les proponen conocerse. Esto me parece sumamente peligroso, sobre todo para las niñas. Quisiera que tuvieran más cuidado con este tipo de cosas.

Pienso que las redes sociales pueden ser una herramienta excelente. Basta como ejemplo lo que expongo arriba, en el tercer párrafo, pero creo que debemos saber utilizarla, empezando a fijar prioridades, tanto en la web como en la vida cotidiana.

Creo que este es mi caso. Empleo Facebook tan sólo para agregar amigos, que, como mencioné antes, son gente que conozco o que voy conociendo, y que podemos continuar en contacto y compartir experiencias aún cuando ya no nos veamos físicamente. También, me sirve para estar en contacto con gente de otros países que comparte la misma profesión, y que puede enriquecerme y hacerme crecer como profesionista.

Creo que esto es lo más valioso que nos puede aportar este tipo de herramientas.

Tiempo de Esperanza

Recién ayer recibí malas noticias: a una de mis alumnas asesoradas, integrante del equipo femenil de basketball de nuestra prepa, le cancelaron la beca.

Ahora tiene que entregar una carta compromiso, y un comité decidirá si se le permite continuar o no. Si la beca le es anulada, tendrá que dejar la institución y continuar sus estudios en otra parte.

En las sesiones de asesoría que le impartí puso mucho empeño y dedicación. Llegó a nuestra escuela con malas bases en matemáticas, pero pude ver cómo hizo grandes progresos, debido a su trabajo. Para mí, fue una alumna excelente. Esta mejora se reflejó en su boleta de calificaciones. Lamentablemente, no fue suficiente.

De verdad espero que le permitan continuar sus estudios con nosotros. Estoy seguro que de ser así, hará del siguiente, un muy buen semestre.

“Antiguo monasterio abre sitio web”

Leyendo el blog del excelente profesor Benedicto González, encontré esta entrada que reproduzco in extenso:

Dice la historia eclesiástica que en 356 los restos del inspirador de los monjes del desierto, San Antonio el Grande, fue trasladado a un monasterio cristiano copto, especialmente construido para recibir sus restos, en las afueras de El Cairo.

Como todo monasterio de vida eremita, viven alejados del mundo, orando por la salvación de quienes no oran y llevando una vida ejemplar. La modernidad no ha tocado, en casi dos milenios, sus puertas.

Eso hasta ahora, porque el Monasterio decidió poner al servicio de toda la comunidad internacional su rica historia y arte a través de una página web que puede ser visitada para apreciar esta extraordinaria obra de fe y belleza. La dirección electrónica del Monasterio puede visitarse aquí.

Un lugar hermoso que ahora podemos visitar virtualmente. ¡Excelente!

Citas matemáticas

Les comparto algunas citas matemáticas que encontré en el blog Let’s Play Math. Se las presento a continuación traducidas del inglés:

Un problema debe ser más que un simple ejercicio; debe ser un reto y no resolverse fácilmente por el estudiante, y debe requerir algún tiempo de “sueño”: Howard Eves.

Un hombre es como una fracción cuyo numerador es lo que él es y cuyo denominador es lo que él piensa de sí mismo. Mientras más grande sea el denominador, más pequeña será la fracción: Leo Tolstoy.

Si se debe hacer feliz a un hombre, no añadas a sus posesiones sino sustrae de la suma de sus deseos: Séneca.

Todos hemos escuchado que un millón de monos escribiendo en un millón de máquinas de escribir eventualmente reproducirán el trabajo completo de Shakespeare. Ahora, gracias a Internet, sabemos que esto no es cierto: Robert Silensky.

Espero que las disfruten.