Archivos Mensuales: enero 2010

¿Por qué no pensé en esto antes?

Este semestre he iniciado una nueva práctica en mis clases (es Cálculo Integral), debido al curso de capacitación que mencioné antes.

He apartado un libro de texto (aunque en la semana espero llegar a cuatro) en las copias de la biblioteca de la institución donde laboro. Esto, para que mis alumnos vayan a buscar las copias de los ejercicios que yo les haya indicado previamente para que ellos trabajen en casa como tarea.

¿Por qué no pensé en esto antes? Me la he pasado los últimos semestres apurado capturando enunciados de problemas, escaneando gráficas y redactando tareas, cuando pude simplemente indicar los ejercicios de tarea para que mis estudiantes los busquen.

Creo que estaba demasiado a gusto escribiendo ecuaciones y funciones en Word, que no lo ví antes.

Bienvenido, Smartboard

Desde hace ya un tiempo he estado usando un Pizarrón Electrónico Promethean como herramienta en algunas de mis clases.

Pero este semestre, mi Preparatoria ha adquirido un nuevo Pizarrón Electrónico, uno marca Smartboard.

La diferencia más significativa entre el viejo Pizarrón Promethean y el nuevo Smartboard es que este último es táctil, es decir, se puede escribir y manipular objetos al presionar y deslizar los dedos sobre la superficie del Pizarrón.

Así, estoy emocionado por este inicio de semana, ya que desde este lunes, a primera hora, usaré el Smartboard como herramienta para mis clases.

Me parece que, de inicio, el uso que le dé será como mis clases con el Pizarrón Promethean (aquí hay un ejemplo). Me parece que la participación de mis alumnos en el Smartboard tendrá una nueva dimensión en el diseño de mis clases.

Estaré comentando los resultados, si Dios quiere satisfactorios, en este espacio.

Cómo evaluar

Esta semana he estado asistiendo a un curso de capacitación en donde se ha discutido, entre otros, el tema de redacción y evaluación de reactivos.

He aquí un ejemplo:

Determinar el dominio de y=\sqrt[]{9-x^2}

I.

9-x^2\geq0, el radicando debe ser mayor o igual que cero.

II.

(3-x)\geq0 \wedge (3+x)\geq0, o 3-x\leq0 \wedge 3+x\leq0, dos casos posibles.

III.

1.
(3-x)\geq0 \wedge (3+x)\geq0, primer caso.

x\leq3 \wedge x\geq-3, se resuelven las dos desigualdades.

Representación gráfica:

Conjunto solución: [-3, 3]

2.
3-x\leq0 \wedge 3+x\leq0, segundo caso.

x\geq3 \wedge x\leq-3, se resuelven las dos desigualdades.

Representación gráfica:

Conjunto solución: \phi

IV.

Se integran las respuestas de los casos 1 y 2, y tenemos la respuesta al problema: [-3, 3].

Ahora, ¿qué pasaría si algún alumno, en un examen, al resolver este problema, se equivoca, por ejemplo, en los signos de las desigualdades en alguno de los casos (1 o 2), pero su solución es correcta, de acuerdo a los signos de desigualdad que haya escrito? ¿Le calificaríamos mal todo el problema?

Una posible solución, tal vez, sea dividir el total de puntos del problema en los cuatro pasos de la solución aquí presentada (I, II, III y IV), es decir 25% para cada uno. Así, en la pregunta anterior, podríamos penalizarle al alumno un 12.5% del total de puntos del problema, eso, si el resto de la solución que nos presente es coherente con lo que escribió.

Pero definitivamente creo que sería injusto penalizarle todo el problema o el resto de puntos a partir del error, si sólo se trata de algún error de escritura o pequeña distracción.

Comentarios o críticas constructivas son bienvenidos.

De habilidades sociales

Leyendo el excelente blog del profesor Benedicto González, encontré lo siguiente:

No son pocos los estudiantes brillantes, puntajes nacionales o muy cerca de ello, de excelentes promedios de egreso de la Enseñanza Media que fracasan estrepitosamente en sus primeros semestres universitarios, llegando algunos a incurrir en causales de eliminación de la carrera al ser incapaces de aprobar las cátedras en segundas o terceras oportunidades.

Creo que esto es también lo que sucede con algunos de los alumnos que recibimos en la institución donde laboro, a nivel bachillerato.

Algunas de las causas se mencionan en la misma entrada y son las siguientes, de acuerdo a un estudio del centro de investigación CICES de la Universidad de Santiago de Chile publicado en 2007:

  1. No adaptarse al ritmo de trabajo académico por carecer de hábitos de estudio consistentes (muchos de los mejores alumnos de la educación secundaria estudian poco porque les alcanza con poner atención a clases. Los hábitos de estudio tan relajados, entonces, resultan insuficientes en la educación superior.
  2. En el caso de los estudiantes que se trasladan de ciudad, la dificultad para adaptarse a vivir solos y sin control o para manejar las relaciones interpersonales con sus eventuales compañeros de pensión.
  3. Dificultad para crear lazos sociales con los nuevos compañeros de estudio, lo que impacta negativamente en el sentido de pertenencia e identificación con la carrera elegida.
  4. Inmadurez para manejar situaciones de estrés como reprobar asignaturas cuando se ha sido un estudiante brillante (sin esforzarse mucho) en el Colegio.

Esto me es muy familiar. Creo que podría decir que son las mismas causas de muchos de los problemas que nuestros recién ingresados tienen. Muchos de ellos son foráneos, y, al perder algo del contacto con el entorno familiar y encontrarse en un ambiente que les parece extraño, pueden llegar a perder la brújula. Sin mencionar que muchos de ellos no han sido bien preparados, además, en el material de los cursos de sus escuelas de procedencia.

En mi escuela se hace un gran trabajo por darle seguimiento a los alumnos que empiezan a presentar problemas (he aquí algunos ejemplos), pero es muy cierto que debe mejorar la preparación en la enseñanza media. Bastante.