Archivos Mensuales: junio 2010

Recuerdo a mi profesor conductista

A continuación presento este perqueño ensayo que escribí hace tiempo:

Recuerdo a mi profesor conductista.

Tenía catorce años. Comenzaba el tercer año de la educación secundaria en la Escuela Secundaria Número 6, “Belisario Domínguez”, a la que había ingresado con cierto desacuerdo por parte de mis padres. Aún hoy en día se encargan de traerlo a mi memoria cuando me dicen: “No entiendo cómo pudiste asistir a esa escuela, cuando tenías otras opciones mucho mejores.”

Pero comprendo las reservas que tuvieron cuando les hice saber mi intención de ingresar a la “Federal 6”, como se le conocía. Esta era una escuela pública, y yo había asistido únicamente a escuelas particulares. Y es que a ellos les preocupaba que pudiera rodearme de malas compañías, e incluso, que tuviera problemas con algún maestro. Las escuelas públicas no gozaban de una buena opinión por parte de mis padres.

Afortunadamente, ese no fue el caso. Sí, había maestros que faltaban a sus clases, que nos dejaban hacer lo que quisiéramos, especialmente en Educación Física, que para nosotros era como un “segundo recreo”, y con frecuencia dejábamos de tener clases por alguna junta sindical. Pero también tuve buenos maestros, comprometidos con su labor docente, y que estaban de verdad interesados en nuestro aprendizaje, no sólo de los temas de la materia que impartían, sino de valores como la responsabilidad o el respeto.

Recuerdo particularmente a una maestra, que impartía las clases de Física y Química. Para motivarnos a sacar mejores calificaciones, nos regalaba una pluma. A esta manera de motivarnos a estudiar con una recompensa, se le llama “ley del refuerzo”, y forma parte de una corriente de la psicología llamada Conductismo.

En el presente trabajo, pretendo analizar la conducta de esta maestra a la luz de la teoría conductista y, además, evaluar este tipo de acciones en el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Mi maestra era, en ese tiempo, una mujer madura, por tanto vestía muy conservadora, tenía cabello negro y recogido, también se dirigía a nosotros de una forma cordial, pero firme.

Una de las cosas que más recuerdo de ella, en el tiempo que la tuve como maestra fue que, como mencioné anteriormente, a los que obtenían los mejores promedios en los periodos parciales, les regalaba una pluma.

Lo que mi maestra intentaba con este tipo de regalos, era motivarnos a esforzarnos más en nuestros estudios, y así, obtener buenas calificaciones.

El esfuerzo y la disciplina es lo que cualquier maestro espera de sus alumnos, lamentablemente, no siempre es así. Lo que mi maestra intentaba era “reforzar” en nosotros el hábito de estudiar más, de ahí que a esta técnica se le llame “ley del refuerzo”.

Esta “ley del refuerzo”, fue desarrollada por el psicólogo educativo, E. L. Thorndike, en la década de 1920. Posteriormente, este concepto dio lugar a una rama de la psicología llamada “behaviorismo”.

El behaviorismo fue descrito por B. F. Skinner y J. B. Watson para estudiar el aprendizaje, pero solo se centraba en la relación entre los estímulos y las respuestas, dejando de lado la mente, a tal punto ¡que se llegaba a negar la existencia de la misma! Algunos incluso han llamado a esta teoría “psicología sin mente” (Dobson, 1992).

Esta teoría ve al cerebro humano como una “caja negra” (Ormond, 2005), como un sistema inescrutable, al cual llegan los estímulos, y tiene como salidas las respuestas del individuo.

Resulta curioso que si la palabra psicología quiere decir “estudio del alma o de la mente”, esta rama de la misma psicología la niegue. Sin embargo, actualmente algunos conductistas han empezado a considerar también los factores cognitivos, los procesos de la mente.

Cuando recibí mi premio, o “refuerzo”, como le llaman los psicólogos, por haber obtenido uno de los mejores promedios de la clase, me llenó de satisfacción, aunque creo que el sacar buenas calificaciones ya era un hábito en mí.

Algo que también noté fue que los que recibimos el refuerzo éramos alumnos que habitualmente teníamos buen promedio. No hubo ningún cambio en los alumnos más atrasados. No se esforzaron por sacar mejores calificaciones. El refuerzo no influyó en ellos como mi maestra seguramente esperaba. Ahora tengo los elementos necesarios para poder explicar por qué se dio esta situación.

En un enunciado sencillo, la ley del refuerzo dice lo siguiente: “Una conducta que logra consecuencias deseables, se va a repetir” (Dobson, 1992). En otras palabras, si a un individuo le gusta el resultado que tuvo alguna conducta en particular, se sentirá inclinado a repetirla. Si algún joven obtuvo una respuesta favorable por parte de las jovencitas al llevar puesta determinada chamarra, continuará usando esa chamarra. Si un jugador de fútbol gana usando determinados “tacos” (zapatos para jugar fútbol), jugará con esos “tacos” siempre. O si algún profesor obtuvo una respuesta satisfactoria por parte de su grupo con determinada conducta, repetirá esa conducta la próxima vez.

Este principio se aplica incluso a animales, de hecho, se empezó a estudiar a partir de observar el cambio de conducta precisamente en ellos. El psicólogo James Dobson (1992) nos relata lo siguiente: “Se han hecho intentos más serios por enseñarles a los animales conductas refinadas mediante los principios del refuerzo. Los resultados han sido extraordinarios. A una paloma se le enseñó a examinar piezas de radio que avanzaban en una faja transportadora. El ave evaluaba cada componente, y los que estaban defectuosos los sacaba del carril, por lo cual recibía una porción de grano. Allí se quedaba sentada todo el día, bien concentrada en su trabajo. Como podríamos imaginar, a los sindicatos no les pareció muy bien el asunto; la paloma no exigía recesos para tomar café ni otros beneficios adicionales, y su salario era miserablemente bajo.”

Los seres humanos somos motivados por lo que nos agrada. Entonces, ¿dónde falló mi maestra en su intento por hacer que nos esforzáramos más? ¿Este principio de la conducta no es válido, acaso? Lo que pasa es que, para que esta técnica pueda tener éxito, hay ciertos principios que se deben seguir, como el momento en que se presenta el refuerzo y su atractivo (Ormond, 2005).

  1. Las recompensas o los refuerzos deben entregarse en el menor tiempo posible. Para que esta técnica sea eficaz, un reforzador debe seguir de manera inmediata a una respuesta.

El error que cometió mi maestra fue el prolongar demasiado la aparición del refuerzo. Teníamos que esperar todo un mes para recibirlo. Con frecuencia, a los alumnos se les prometen cosas si se esfuerzan, pero a un muy largo plazo. No resulta conveniente prometerle a un niño un viaje en vacaciones si se porta bien durante un año. En inútil prometerle a un niño de nueve años un auto cuando cumpla los dieciséis, con la condición de que mejore sus calificaciones. Para los animales, la recompensa debe aparecer segundos después de la conducta deseada. Claro, los niños pueden tolerar más demora que los animales, pero el efecto de la recompensa desaparece con el tiempo. Los niños simplemente no tienen la madurez para pensar a largo plazo. Aún muchos adultos tienen problemas con eso.

  1. La recompensa debe resultar atractiva para la persona. Creo que la intención de mi maestra era buena, pero falló al escoger el objeto que serviría de refuerzo. Una pluma debió parecer poco atractiva a más de uno. Tal vez si el refuerzo hubiera sido más tiempo libre para los alumnos, la estrategia hubiera tenido éxito.

El refuerzo debe ser algo que la persona desee. En el caso de los animales, los refuerzos son aquellos que satisfacen necesidades físicas, como el alimento. Para las personas, debe ser algo que satisfaga necesidades psicológicas, por ejemplo, palabras de elogio. La recompensa correcta que modifique la conducta varía de una persona a otra, pero todos buscamos la satisfacción de nuestras necesidades emocionales, como el amor o la aceptación. Las personas estamos muy interesadas en lo que otros piensen de nosotros. Esto también funciona en el sentido negativo, las palabras de rechazo o desaprobación también modifican la conducta de las personas. Por ejemplo, al niño que le dicen sus compañeros “eres el más feo de toda la escuela”, o “no puedes hacer nada bien”, los niños podrían volverse retraídos o dar la impresión de ser perezosos.

Yo mismo pasé por una experiencia como esta. Nunca he tenido mucho interés por practicar algún deporte, y hay una razón para esto. Desde que estaba en la primaria siempre se burlaban de mí cuando nos tocaba jugar fútbol, béisbol o básquetbol en las clases de educación física. Yo era un niño más bien retraído y ensimismado. Tal vez, con un poco más de tiempo practicando algún deporte y algunas palabras de ánimo, hubiera yo destacado en las actividades deportivas. Lamentablemente, esto nunca ocurrió y las burlas solo reforzaron mi conducta introvertida.

Aún de adultos, seguimos siendo vulnerables a este tipo de comentarios, incluso de parte de nuestros amigos. Por ejemplo, la mujer a la cual sus amigas le dicen: “¿Subiste de peso?”, la pobre pasará horas frente al espejo y pesándose para, al día siguiente, empezar un programa de dieta. En el caso de los hombres, lo que he notado es que les urge casarse y le temen mucho a envejecer. Con frecuencia me he topado con gente que ya está desesperada por casarse porque le han dicho “Si no te casas ahora, después va a ser muy difícil”, o, con respecto a la edad, tanto hombres como mujeres se ven afectados por comentarios acerca de su edad. “Me parece que tienes como cuarenta y seis o cuarenta y ocho”, y si en realidad la persona solo tiene treinta y nueve, pasará las próximas horas mirándose al espejo y tal vez se compre un tinte para el cabello.

Han surgido algunas críticas a esta técnica. Muchos ven en las recompensas una especie de soborno. Los padres tienen el temor de que están manipulando a sus hijos. Estos padres esperan que sus hijos cumplan con sus obligaciones simplemente porque es lo correcto. Los niños no hacen eso. Hay que reconocer que no hay que premiar todas las tareas que el niño realiza. Pero cuando uno quiere que los niños superen cierta base, deberán aplicar algún tipo de refuerzo. A los que piensan que el refuerzo es lo mismo que soborno, yo digo, ¿no todos los adultos trabajamos por un salario? ¿Acaso somos todos víctimas de un soborno?  En las aulas es muy común hablar de lo que se denomina “curva”. Si algún maestro ve a la técnica de refuerzo como manipuladora puede hacer que la calificación más alta obtenida se “infle” hasta llegar a la más alta posible para “ayudar” a sus estudiantes. Así todos los alumnos suben de calificación, según la cantidad de puntos que el profesor agregó a la calificación más alta. Esta práctica en realidad lastima al estudiante, estableciendo una reputación de estándares bajos para la escuela. Cuando esto ocurre el estudiante excelente no se puede reconocer del estudiante promedio o del pobre. Los buenos estudiantes sufrirán porque las calificaciones excelentes serán vistas como regulares por otras instituciones. Los que consideran que los refuerzos son manipulaciones también deberían decir que su jefe los manipula cuando les dice que deben llegar a tiempo a su trabajo. Deberían aceptar que la policía es manipuladora cuando infracciona a un conductor por pasarse el alto. También Hacienda sería manipuladora al cobrarle a alguien una multa cuando se retrasa en su declaración de impuestos. El departamento de justicia es manipulador cuando arresta a un sujeto por cometer algún crimen. Algunos prefieren el término “administración”, que sirve al interés de todos, aún cuando las consecuencias sean desagradables. Después de todo, ¿por qué luchar por algo en esta vida, si no se va a ganar nada?

Si este control basado en el refuerzo se aplica de manera adecuada, arrojará los resultados deseados. Puedo afirmar que casi todo el aprendizaje se basa en este principio. Es, además, bastante seguro y predecible.

En resumen, a pesar de que al principio, la “ley del refuerzo” y en concreto, el behaviorismo, hayan estado de alguna manera incompletos en su forma de abordar el estudio del aprendizaje al dejar de lado los aspectos cognitivos, es indudable que el concepto es de gran utilidad para los psicólogos y los profesores. Y cómo no iba a serlo, después de todo, el mundo funciona bajo el sistema de recompensas, y también funciona a la perfección con la naturaleza humana.

Referencias bibliográficas.

Ormond, Jeanne Ellis (2005): Aprendizaje Humano 4ª Ediciòn, Pearson/Prentice Hall.

Dobson, James (1992): Cómo criar hijos varones. 2a Ediciòn Tyndale House Publishers.

Inventario de las perspectivas de enseñanza de Pratt (TPI)

Hace tiempo realicé el Inventario de las Perspectivas sobre la Enseñanza (TPI), para conocer más acerca de mi perfil docente.

En este trabajo de María del Rosario Reyes Cruz, se puede encontrar de qué trata el mencionado inventario. Transcribo un fragmento a continuación:

Pratt y Collins elaboraron una clasificación basada en cinco dimensiones. Según sus trabajos los profesores presentan en la mayoría de las ocasiones creencias dominantes pero cuentan por lo menos con dos más que funcionan como “respaldo” para acomodarse a cambios
situacionales. En las líneas siguientes se describe cada una.
a) Transmisión. La enseñanza efectiva requiere de un grado alto de compromiso con el contenido o el tema. Enseñar bien significa dominar los contenidos. La principal responsabilidad del profesor es representar el contenido de manera eficiente y eficaz. La de los estudiantes es aprender el contenido en las formas autorizadas y legitimadas.
b) Aprendizaje: El aprendizaje efectivo es el proceso de enculturar al alumno dentro de un conjunto de normas sociales y maneras de trabajar. Los buenos profesores se encuentran altamente calificados en lo que enseñan y tienen gran experiencia. El profesor muestra cómo ocurren los hechos teóricos en el plano real y lo traslada a un
lenguaje accesible para los estudiantes. La relación teoría-práctica y la preparación para el trabajo son fundamentales.
c) Desarrollo: la enseñanza efectiva debe ser planeada y conducida desde el punto de vista de los estudiantes. El buen profesor debe entender como piensan y razonan sus estudiantes acerca de los contenidos estudiados. El objetivo principal es que éstos
desarrollen poco a poco habilidades de pensamiento cada vez más complejas. El profesor debe adaptar el conocimiento a los niveles de entendimiento de los alumnos y a sus maneras de pensar.
d) De formación. La enseñanza efectiva supone que el esfuerzo persistente y de larga duración viene no sólo de la cabeza sino también del corazón. La gente se motiva cuando sabe qué se espera de ellos y se les otorga soporte emocional y académico. El profesor no baja sus estándares de exigencia pero alienta a sus pupilos a lograr metas
altas y reconoce el esfuerzo y crecimiento individual.
e) Reforma social. La enseñanza efectiva busca cambiar la sociedad de distintos modos. El objetivo de la enseñanza es colectivo y no individual. Los buenos profesores tratan de despertar el sentido crítico de sus alumnos mediante la discusión de distintas ideologías sociales relacionadas o no con el tema de estudio. El buen profesor desafía el status quo establecido y alienta a sus estudiantes a reflexionar sobre las injusticias sociales.
Pratt (1998:21) enfatiza que “las creencias representan el aspecto más estable y menos
flexible de la perspectiva de una persona sobre el aprendizaje”. Es decir, lo que un docente supone acerca del conocimiento determina lo que enseña y lo que acepta como evidencia de aprendizaje. El docente, sin mayor mediación, da por sentado el papel que debe jugar y las responsabilidades que le corresponden. Para Pratt es imposible entender adecuadamente la perspectiva de enseñanza de los profesores sin entender sus creencias personales sobre el conocimiento , la enseñanza y el aprendizaje.

Mis resultados en dicho inventario fueron los siguientes:

De acuerdo con este recuadro, mi puntuación más alta, y por consiguiente, mi perspectiva dominante es la de Transmisión (Transmission), mis perspectivas moderadas son Aprendizaje práctico (Apprenticeship), Reforma social (Social Reform), y Desarrollista (Developmental). La recesiva es Nutriente (Nurturing).

Creo que este resumen es un buen indicador que los aspectos que yo considero más importantes en mi práctica docente. La perspectiva de Transmisión enfatiza la presentación adecuada de la información, que es algo que considero es importante por parte del profesor. En mi caso, trato de usar medios visuales y resúmenes de lo que se ha estudiado para trata de dirigir al estudiante en el área que está aprendiendo.

Para que una buena transmisión del conocimiento se pueda llevar a cabo, el profesor necesariamente debe dominar la materia, debe conocer qué cosa lleva a otra, es decir, debe saber qué camino seguir en su presentación ante los estudiantes para construir el conocimiento en ellos, en lugar de crear confusión.

Creo que este resultado es consistente con la puntuación de Creencias (B: 15), Intenciones (I: 14) y Acciones (A: 13), dentro de la misma perspectiva. Todas ellas señalan a esta perspectiva como la más importante para mí.

La perspectiva que sigue en puntuación es la de Aprendizaje práctico, creo que también presenta correctamente mi visión acerca de la enseñanza en el sentido de que trato de hacer el material de la clase lo más accesible para mis alumnos, y llevarlos a través de ejemplos cada vez más complejos a comprender a profundidad los conceptos de la materia.

La perspectiva de Reforma social también tiene una gran puntuación. Esta perspectiva reconoce que la enseñanza es una gran responsabilidad debido al impacto que el maestro tiene en el estudiante. Creo que aparte de que la enseñanza es una actividad intelectual, es una actividad moral, el maestro es capaz de transmitir valores morales a sus alumnos. Algo interesante que noté con el cuadro de resultados es que indica que es importante para mí, pero no tomo muchas acciones en esta dirección. Tal vez deba tomar medidas en esta dirección.

Otra perspectiva de importancia moderada para mí es la Desarrollista. Creo que el aspecto que aplico en mi práctica docente de esta perspectiva es la de “construir puentes en el conocimiento”, es decir, hacer uso de ejemplos y casos que signifiquen algo para el estudiante, como situaciones reales donde apliquen lo aprendido.

Y por último, la perspectiva recesiva: la Nutriente. Estoy de acuerdo con que hay que motivar al estudiante, a que haga su mejor esfuerzo. Con muchos de mis estudiantes, he credo un ambiente de confianza, para estar en contacto con ellos y seguir de cerca su progreso. En esta perspectiva ocurre algo similar que con la perspectiva de Reforma social, mis acciones no van encaminadas en esa dirección. Me parece que no he tomado concientemente acciones encaminadas a que mis alumnos desarrollen una mayor autoconfianza. Esto es algo para tomar en consideración.

Como mencionan Pratt y Collins, estas perspectivas no son mutuamente excluyentes. Todos poseemos estas perspectivas, solo que unas en mayor grado que otras. Creo que esta es una muy buena herramienta para poder conocer un poco más de los aspectos que predominan en nuestra práctica docente, así como también los que están presentes en menor grado. También podemos darnos cuenta que, aunque estemos de acuerdo en la importancia de alguna perspectiva en particular, podemos estar dejándola de lado al no ponerla en práctica con nuestros alumnos. Me parece también muy útil para poder medir nuestro crecimiento profesional.

Se puede trabajar con dicho inventario siguiendo esta liga.

Introducción al aprendizaje humano

Hace tiempo escribí una especie de artículo en el que presentaba una pequeña introducción a lo que era el aprendizaje humano. A continuación lo reproduzco in extenso:

Introducción.

Un autor nos cuenta la siguiente anécdota: “Una nueva técnica, llamada ‘enseñanza durante el sueño’, hacía posible que uno se llenara la mente de conocimientos mientras dormía plácidamente. Debo confesar que esa idea me resultaba muy atractiva. Antes de la fecha de un examen grabé todos los datos necesarios. Entonces, la noche antes del examen salí a divertirme. A la hora de acostarme, conecté la grabadora en mi radio de reloj de modo tal que, a las dos de la mañana, mi propia voz comenzara a hablarle a mi mente inconsciente. Lo primero que observé fue que las preguntas que había en el examen no me resultaban ni remotamente familiares. Lo único que saqué de aquel experimento fue una noche terrible, y la ira de un compañero de cuarto que había tenido que aguantarse, a la luz de la luna, el aprender un montón de basura que no le interesaba saber.” (Dobson, 1992).

Esta anécdota nos demuestra que, en cuanto al desarrollo de las destrezas mentales y del conocimiento, no podemos tomar a la ligera cualquier información novedosa que se nos presente. Existen ciertos procedimientos para el estudio de lo que es el aprendizaje humano, y cómo éste tiene lugar.

Esta es una síntesis acerca de la definición y de las distintas perspectivas que se tienen del aprendizaje humano, y también, de los procesos fisiológicos del mismo.

Definiciones y perspectivas del aprendizaje.

Dar una definición de lo que es el aprendizaje no es fácil, ya que es un proceso complicado que adopta muchas formas. Los expertos incluso discuten acerca de cómo se da el aprendizaje y los factores para que se lleve a cabo.

La importancia del aprendizaje radica en que, a la especie humana, nos da un mayor grado de adaptación que a otras especies. Los hombres no somos tan instintivos como los animales, nosotros no sabemos inmediatamente cómo construir un hogar, como los pájaros. Por esta razón, tenemos más por aprender y obtenemos más beneficio de la experiencia. También, somos capaces de transmitir estos conocimientos a nuestros descendientes y la siguiente generación tendrá los elementos para actuar más sabiamente.

Existen dos perspectivas del aprendizaje con su propia definición de lo que es el aprendizaje:

  1. El aprendizaje es un cambio relativamente permanente en la conducta como resultado de la experiencia.
  2. El aprendizaje es un cambio relativamente permanente en las asociaciones o representaciones mentales como resultado de la experiencia. (Ormond, 2005).

Las dos definiciones difieren en cuanto a qué es lo que cambia cuando se da el aprendizaje. La primera sostiene que lo que cambia es algo externo, la conducta. A esto le llamamos conductismo, el cual se centra en algún cambio observable, llamados respuestas.

La segunda definición, por el contrario, se centra en un cambio interno, que no podemos ver. A esta perspectiva se le llama cognitivismo. Esta estudia los procesos del pensamiento que tienen lugar en el aprendizaje humano.

A través de los años de estudio del aprendizaje, se han encontrado ciertos principios. Estos nos indican factores específicos que se presentan en el aprendizaje, y también cómo afectan al mismo. Cuando un principio se presenta una y otra vez, es decir, siempre se cumple, se le llama ley.

Los principios nos señalan cuáles factores son importantes en el aprendizaje, mientras que las teorías nos dicen por qué son importantes.

Los principios son algo fijo a los largo del tiempo, mientras que las teorías tienden a cambiar con el paso del tiempo. Pero es precisamente esta naturaleza dinámica de las teorías lo que hace que sean cada vez más precisas.

Las teorías tienen ciertas ventajas sobre los principios. Primero, nos permiten integrar varios principios y resumir los resultados de las investigaciones.

También, son un punto de partida para nuevas investigaciones. Nos ayudan a comprender los resultados de las investigaciones. Y también nos permiten facilitar al máximo el aprendizaje.

Pero también las teorías tienen, al menos, dos desventajas: Ninguna teoría puede, por sí sola, explicar todos los resultados de las investigaciones acerca del aprendizaje. Y las teorías también pueden determinar qué tipo de información se da a conocer y cuál no, lo que limita el conocimiento acerca del aprendizaje.

Los principios, tanto como las teorías, son muy valiosas, ya que nos ayudan a comprender bajo qué condiciones se da el aprendizaje, aunque sean imperfectas.

Aprendizaje y cerebro.

¿Cómo funciona el cerebro, y cómo influye en el aprendizaje? El cerebro es una máquina extraordinaria. Los mensajes viajan a lo largo de nuestro sistema nervioso a través de transmisiones eléctricas y químicas a través de las neuronas, y el cerebro es el centro de toma de decisiones de todo el cuerpo.

Con el correr de los años, y con nuevos métodos de investigación, los científicos cada vez descubren más cosas acerca del funcionamiento del cerebro. Se ha encontrado que tareas que pudieran parecernos insignificantes, implican la participación de muchas partes del cerebro, tanto del hemisferio derecho, como del izquierdo.

La mayor parte del desarrollo del cerebro se da durante la etapa prenatal y los primeros años de la niñez, pero ésta continúa hasta la primea parte de la edad adulta. También el medio ambiente es responsable del desarrollo neurológico. En realidad, la capacidad para aprender,  se mantiene a lo largo de toda la vida.

Se debe tener cuidado con los resultados que han arrojado las investigaciones del cerebro, ya que algunos educadores han sacado conclusiones equivocadas, como los intentos de educar al cerebro izquierdo o al derecho, los cuales han sido inútiles.

Comentario personal.

Definitivamente, como podemos ver en la anécdota de nuestro autor, el aprendizaje en las escuelas no es algo que debemos tomar a la ligera. Mientras estudiemos con seriedad los factores que se presentan en el proceso de aprendizaje, podremos tomar ciertas medidas en la práctica educativa que ayudará a los estudiantes a tener éxito en sus estudios.

También se debe tomar en cuenta el aspecto biológico del aprendizaje, es decir, el trabajo en el cerebro y el sistema nervioso. Alguien pudiera tener problemas con estos procesos fisiológicos, y obstaculizar su aprendizaje. Con la identificación del problema, se podrían tomar medidas para solucionar estos casos.

De esta manera, podemos usar todo este conocimiento, resultado de la investigación, para ayudar a la gente a aprender de manera más eficiente.

Bibliografía.

Aprendizaje Humano
Jeanne Ellis Ormrod
Pearson / Prentice Hall
4a edición
2005
ISBN 84-205- 45 23- 6.

Atrévete a Disciplinar.

James Dobson.

Tyndale House Publishers

2ª edición

1992

ISBN 0-8297-1950-4.

“Aula Socrática: una metodología potente para nuestro hacer pedagógico”

El excelente blog del profesor Benedicto González Vargas es una fuente de reflexión acerca de educación, donde se pueden encontrar desde críticas constructivas acerca de educación, y comentarios acerca de diversas técnicas pedagógicas, hasta comentarios de libros.

En esta ocasión, me encontré esta entrada en dicho blog, acerca de las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC’s) en educación, el cual reproduzco a continuación, in extenso:

Estimados Amigos:
Quiero compartir con ustedes la experiencia que tuve durante mis vacaciones de invierno. Cuando lo único que quería era salir de clases, se apareció mi Directora y me invitó a un curso de Aula Socrática (también llamado Seminario Socrático) que la Fundación Mustakis y la Universidad de Los Andes iban a desarrollar los tres primeros días de vacaciones.
Sin saber nada de dicho método, mi esposa y yo nos inscribimos y fuimos testigos de cómo la vieja malléutica socrática reverdece en una práctica metodológica altamente signficativa, dinámica y útil. En efecto, en un círculo en que cada alumno se identifica por su nombre con una tarjeta de presentación, se conversa respecto de una lectura leída previamente. El moderador del Foro -el profesor de la asignatura- tiene, de acuerdo a un sistema que se nos enseñó paso a paso, todo planeado con preguntas de entrada, de seguimiento, de salida y actividades previas y posteriores al seminario socrático. Fuimos partícipes de dicho seminario en calidad de alumnos, nos tocó luego planificarlo en todas sus partes, lo analizamos, lo vimos, lo probamos (no miento si les digo que lo saboreamos con deleite intelectual). Vimos cómo se puede desarrollar en Lenguaje, Historia, Artes Visuales, Ciencias, Matemáticas, etc.
A todos los interesados les recomiendo averiguar en la Fundación Mustakis o en la Escuela de Pedagogía de la Universidad de Los Andes, porque es bueno, vale la pena y es tan significativo, que varios de los docentes que nos capacitamos, formamos una lista de correos en Google (llamada Aula Socrática – Red de Maestros), para compartir las planificaciones de seminarios que hicimos para nuestros alumnos.
Un método antiguo, con estructuras modernas y que combinado con NTICS como el power point, se convierte en una herramienta de gran poder educativo.
¡Se los recomiendo!

prof. Benedicto González Vargas

publicado originalmente en mi blog de Atinachile

Del uso de Powerpoint (2a. parte)

Ya antes había comentado aquí acerca del uso de Powerpoint.

Hace tiempo leí, en el excelente blog de Darren Kuropatwa, una entrada acerca de presentaciones excelentes en PowerPoint o Keynote. A continuación presento el ejemplo de Laurence Lessig, que el profesor Kuropatwa presenta en la entrada mencionada, y su uso del Powerpoint en sus presentaciones. Parece ser que este es ya un clásico.

El estilo de Laurence tiene un gran impacto en su público. Anexo la siguiente presentación acerca de identidad digital, de Dick Hardt.

Estos ejemplos nos pueden ser muy útiles para hacer presentaciones que realmente transmitan el mensaje que nosotros queremos. Además de hacer del uso de software, como Powerpoint, algo emocionante.

“El Mundial es una perfecta excusa para aprender”

Es el título de la última entrada del blog del profesor Benedicto González Vargas.

A continuación la reproduzco, como el mismo profesor dice, in extenso:

Isidora Araya, alumna de 8º Básico, lleva varios días jugando su mundial paralelo en internet. Hace unas semanas se registró en Mundial Mágico, y despuès de ingresar varios parámetros y estadísticas de torneos anteriores, logró crear su propio “bot”, o robot virtual, que va apostando por ella en cada partido y compite por un netbook.

Igual que varias de sus compañeras de curso, Isidora participa del Mundial Mágico, una iniciativa del proyecto Metáforas, del Centro de Desarrollo Cognitivo y Aprendizaje de la Universidad de Chile, que busca que profesores, estudiantes y sus familias se acerquen a las matemáticas a través del juego durante estos días del torneo.

“Es entretenido y me ha ayudado a comprender la importancia de cada variable, para así ver a qué le doy más o menos valor. Además, me ayuda a entender lo que es el punto de corte, cómo usar las estadísticas y cómo generar modelos matemáticos”, dice Isidora, como toda una experta jugadora.

En la sala de clases

Como estas, han surgido otras iniciativas que intentan hacer un puente entre las clases tradicionales y la locura futbolera que se vive en el país. De hecho, el ministro de Educación, Joaquín lavín,  hizo un llamado a los establecimientos para que puedan aprovechar el Mundial realizando tareas y actividades académicas relacionadas con el evento.

En Educarchile crearon un sitio para que los estudiantes, apoderados y profesores puedan aprender de manera entretenida cosas como las leyes físicas del  fútbol, las estadísticas en la cancha, los `músculos y tendones que se ejercitan en un partido, y hasta la poesía asociada al balompié.

“El Mundial de Fútbol es una oportunidad muy atractiva para difundir contenidos. Por eso queremos entregarles herramientas al profesor para que pueda potenciar sus clases desde un evento tan importante, en vez de competir contra éste”, dice Ana María Raad, directora del portal Educarchile.

Es lo que están haciendo en el Liceo Camilo Ortúzar Montt, de Santiago. Ahí, el Jefe de UTP, Julio Naranjo, organizó un sistema de trabajo que cruza las temáticas del Mundial con el curriculum, y les entregó a los profesores una ficha con sugerencias de actividades para cada ramo. Y dio resultados, porque ya en la clase de arte están usando la técnica del collage con temas del torneo, mientras que en Historia se estudian los viajes que realizó Vasco da Gama por África, relacionándolo con el continente anfitrión.

En el Colegio Alexander Fleming de Las Condes, los docentes de distintos niveles también se unieron a la fiebre por la Roja. Por ejemplo, en 2ª básico, las profesoras Alejandra Chacón y María Jesús Payeras, les pidieron a los niños que confeccionaran tarjetas con las banderas de los equipos participantes y buscaran en los atlas sus solores y los datos geográficos del país. En 4º básico, la profesora Esmeralda Rodríguez les pidió a sus estudiantes en la clase de Lenguaje y Comunicación que le escribieran cartas a los jugadores de la Selección o a Marcelo Bielsa.

Mientras que en el Taller de Periodismo Digital, de 7ª Básico, el desafío fue redactar un comentario o crónica previa al enfrentamiento con Honduras. “Ofrecí premios en chocolates si adivinaban el resultado exacto, así que fue un éxito”, cuenta Benedicto González, profesor de Lenguaje y Comunicación.