Archivos Mensuales: enero 2013

Friday Night Lights

Encontré la siguiente cita en el blog del excelente profesor Dan Meyer, quien la aplica a nosotros los maestros:

Take a knee. Alright y’all, today we’re champions. Feels good, right? Enjoy it while it lasts ‘cause tomorrow we’re targets. Next year, every other team in Texas is gonna be gunnin’ for us ‘cause we’re number one. Now I don’t know about y’all but anything less than another state championship is completely unacceptable.

So here’s what we’re gonna do. Everyone think about the off season. The off season is about development. Development of strength, development of speed, development of character. [Teaching] is a twelve month, fifty-two week, 365 day commitment, [ladies and] gentlemen. Have a great day today. Enjoy it while it lasts because tomorrow we go to work.

Jason Street, Friday Night Lights S01E22.

Just stay hungry

Comparto una cita que encontré en el blog del excelente profesor Dan Meyer:

The key to staying on top of things is to treat everything like it’s your first project. Like it’s your first day like back when you was an intern. Like that’s how you try to treat things like, just stay hungry.

Notorious B.I.G.

Flujo de trabajo: Scanners

No hace mucho encontré el excelente blog del profesor Jonathan Claydon, Infinite Sums.

El profesor Claydon, profesor de matemáticas, publica excelentes ideas acerca del uso de la tecnología, especialmente equipo Apple, para la enseñanza de las matemáticas.

La última publicación que llamó especialmente mi atención de este profesor tiene que ver acerca del uso del scanner, en la labor diaria docente.

El profesor Claydon propone hacerse de un scanner y así ahorrar tiempo escribiendo a mano y escaneando la hojas, en lugar de escribir en Word (u otro procesador de texto).

El profesor Claydon nos muestra un ejemplo. Es una página con notas que preparó para sus alumnos:

tanx

Ciertamente, pienso que ahorró bastante tiempo al hacer estas notas a mano que escribir el texto en Word (o Pages), usar software graficador, colocar las anotaciones pertinentes sobre las gráficas, editar las ecuaciones, etc.

El profesor Claydon nos anima a adquirir un scanner, ya que, según nos dice, son baratos. Yo tuve la bendición de recibir uno como regalo.

Creo que esta forma de usar esta herramientano no es una mala idea. Para nada. Como dice el profesor Claydon, nos lo debemos.

Yo agregaría que, en lugar de un scanner, podemos usar la cámara fotográfica de un celular, un iPod, iPad o el dispositivo con el que se cuente para tomar fotos de la notas escritas a mano, lo cual ahorraría más tiempo todavía. La foto se puede enviar luego a una cuenta de correo para poder descargarla a nuestras computadoras u otro dispositivo. Incluso, de esta manera se tiene la posibilidad de capturar sólo una porción, la que se desee, de la página escrita.

Los invito a reflexionar acerca del tema y comentarlo.

Colmillo Blanco, de Jack London

He terminado de leer Colmillo Blanco, recomendación del excelente profesor Benedicto González Vargas, cuyo comentario acerca de esta obra reproduzco a continuación, in extenso:

colmillo

Acabo de terminar de releer una obra que abordé por primera vez al salir de mi infancia, cuando tenía unos 13 años y que ya en ese entonces me conmovió por la fuerza del relato: me refiero a Colmillo Blanco, la estupenda novela de aventuras de Jack London.

Sin lugar a dudas es una de las obras más celebradas de este escritor, donde despliega todo su talento literario para introducirnos en la historia, conciencia y sentimientos de un perro-lobo llamado Colmillo Blanco y que al final de la obra cambiará su nombre por el de lobo Bendito. Es esta una novela de aventuras  que apareció publicada por primera vez en 1906 y, con los años, se ha transformado en un verdadero clásico de la literatura, infaltable en las bibliotecas juveniles y en los textos de lectura domiciliaria de las escuelas.

Es Colmillo Blanco un inteligente perro lobo, algo salvaje y algo domesticado, que nace de la relación entre una perra con aspecto de loba y un lobo en las heladas tierras de Alaska. Nacido en una cueva, sus primeras experiencias de conocimiento del mundo lo enfrentan a feroces luchas con aves rapaces de las que logra salir victorioso, con alguna ayuda de su madre, y que van forjando su carácter valeroso e indomable.

Acostumbrado a la libertad de los bosques, no entiende cómo su madre, la loba más feroz e inteligente que había conocido, se deja atrapar por los indios. Así es como Colmillo Blanco llega a pasar sus días en las aldeas indígenas como propiedad de un indio llamado Castor Gris que le enseña las primeras normas de civilización.

Pese a que pasa buenos momentos con el indio y llega a quererlo,  aceptándolo como su amo y señor, su naturaleza indómita lo hace escapar cuando la comida empieza a escasear y teme ser víctima del hambre o, peor aún, devorado por los propios indios.  Sin embargo, por las mismas razones que huye,  Colmillo Blanco regresa para seguir acompañando a su amo indio que lo trata bien, lo protege y lo alimenta.

Lamentablemente, el indio lo termina vendiendo a un hombre que lo explota como lobo de pelea, convirtiéndolo en un asesino de perros y dejando heridas profundas en el carácter del noble animal que se vuelve una verdadera fiera. En medio de esa realidad difícil, logra redimirse gracias a la intervención oportuna de Widdon Scott, un hombre de buen corazón que lo trata con cariño y lo lleva a vivir junto a él y su familia. A modo de agradecimiento, Colmillo Blanco no dudará en salvar a su propio amo cuando queda malherido al caer de un caballo o enfrentar, con riesgo de la propia vida,  a un criminal que amenaza con matar al padre de su “Maestro de Amor”, como llama a Scott.

Ese enfrentamiento lo deja muy mal herido, pero este valiente perro lobo, una vez más, vence los obstáculos, se recupera y encuentra junto a él a sus cachorros recién nacidos, frutos de su relación con Collie, una pastor alemán que fue su peor enemiga y que poco a poco va reconociendo en el solitario lobo a un ejemplar noble digno de ella.

Novela hermosa, plena de sentimientos y no exenta de acción, nos va mostrando a cada paso cómo la influencia humana va dejando marcadas huellas en el comportamiento de los animales y cómo éstos llegan a valorar y entregar toda su fidelidad a quienes verdaderamente los ayudan y protegen.

Volví a leer esta novela 32 años después de mi primera aproximación a ella y si antes me encantó por la nobleza del personaje y la robustez de la historia, ahora la destaco por la profundidad de los retratos de los personajes humanos, lo acertado de las imágenes que muestra y la evidente postura humanista y pacifista que se desprende de ella.

¡Vale la pena volver a revivir las aventuras de Colmillo Blanco!

Concuerdo con el prof. González Vargas, ¡excelente libro! 🙂